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14 de junio de 2013

Bizcocho talla XL de limón con semillas de amapola

Bizcocho de limón con semillas de amapola

Pero bueno, ¿en qué quedamos? ¿Desempolvamos ya la chancla playera y la preparamos para las jornadas estivales de playa y piscina o apuramos la bota de caña alta con leotardo tupido? Yo este fin de semana he seleccionado una receta de horneado que tanto se disfruta con un vaso helado de limonzado en el jardín como con una infusión calentita de rosa mosqueta en el sofá con mantita. Estoy preparada para lo que venga...




Eso sí, bien podía ser lo primero, un tiempazo de sol y brisita para gozar del aire libre porque ¡YA es hora!! En fin, no perdamos el tiempo hablando sobre la meteorología, que bastantes quebraderos de cabeza nos da esta inestabilidad... Al lío que, aunque receta sencilla, hay mucho que hilar. 



Las semillas de amapola se extraen de esta flor silvestre, que nace casi en cualquier sitio. A mí me encantan estas semillas en el pan o la bollería. Lo que más me atrae es el sutil aroma que aporta y su original textura. Me divierte muchísimo "explotar" los granitos entre los dientes y sentir el crujido en la boca. Es como si pequeñas pompitas fueran deshaciéndose a ritmo de mandíbula.


Los expertos dicen que las semillas de amapola tienen un efecto sedante y calmante. Yo no noto que el aceleramiento general que caracteriza mi día a día disminuya con la ingesta de esta simiente, pero lo que sí puedo afirmar es lo re-que-te-riquísimo que está el bizcocho que he preparado con ellas. El aporte ácido del limón sobre el dulce del bizcocho, caracterizado por una textura esponjosa junto al sofisticado toque de las semillas de amapola, hacen de esta receta una bomba explosiva de sabores y sensaciones. 

Ya se sabe, no hay que buscar muy lejos para encontrar sencillas exquisiteces. Os paso la receta del maxi bizcocho:


♦♦♦♦♦♦♦♦

Ingredientes:
55 gr. de semillas de amapola (se encuentran en herboristerías o secciones especiales del supermercado)
185 ml. de leche templada
200 gr. de azúcar glas tamizada
3 huevos talla L a temperatura ambiente semibatidos
300 gr. de harina tamizada
2 cucharaditas de levadura química
175 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
zumo de 1 limón grande
25 gr. de azúcar blanca

Elaboración:
Precalentar el horno.
Untar el molde con mantequilla hasta que esté bien engrasado* y ponerle papel de horno en la base para evitar que se pegue y se requeme.
Mezclar las semillas con la leche y la mitad del zumo de limón. Dejar reposar mientras seguimos preparando la receta.
Batir con palas planas la mantequilla hasta conseguir textura pomada.
Añadir a la mantequilla el azúcar glas y batir hasta que la mezcla sea homogénea.
Añadir los huevos muy poco a poco mientras no dejamos de batir.
En otro bowl mezclar la harina con la levadura.
Añadir la mitad de la mezcla de harina a la mezcla de mantequilla y batir.
Añadir la mitad de la mezcla de semillas a la mezcla de mantequilla y batir.
Añadir la última mitad de la mezcla de harina y batir.
Añadir la última mitad de la mezcla de semillas y batir.
Verter la mezcla en el molde** y hornear durante unos 20 / 30 minutos.
Mientras se hornea, mezclar en un vaso la mitad del zumo de limón restante, con el azúcar blanca.
Cuando el bizcocho esté listo*** sacarlo del horno, verter la mezcla de zumo de limón por encima dejando que penetre bien a través de la grieta y pequeños agujeritos que podéis hacer en su superficie con una aguja fina.
En cuanto se temple un poco, sacar el bizcocho del molde y dejar enfriar por completo sobre una rejilla.


Trucos y consejos:
* Yo utilicé un molde loaf de silicona y durante el horneado se ensanchó por los lados más largos, de ahí el perfil poco estilizado resultante. Por eso he bautizado al bizcocho como talla XL.

** Podéis llenar el molde dejando sólo como medio centímetro hasta el borde porque lo bonito de este bizcocho loaf es que crece y se abomba por encima llegando a romperse abriendo una grieta que forma parte del encanto.
*** Si pincháis como siempre para saber si ya se ha terminado de hacer, comprobando que al sacarlo queda limpio, hacedlo con un pincho de cocina o palillo muy fino porque sino se verán los agujeritos, como me ha pasado a mí.

♦♦♦♦♦♦♦♦

Ya estará listo para degustar. Preparad bien todos vuestros sentidos y..... ¡a disfrutar!!

En casa, lo hemos probado todos, pequeños y mayores y no tardó mucho en desaparecer, pero si os parece que a los niños no les van a gustar las semillas de amapola, podéis eliminar este ingrediente y tendréis una deliciosa receta de sencillo bizcocho de limón adaptada a todos los gustos.

Bss.
Miss Sweet

Os recuerdo que seguimos de SORTEO hasta el 18 de junio. Si queréis consultar las bases pinchad aquí.

Actualizado: Estoy enlazando este post a la fiesta de enlaces del blog Personalización de Blogs.

8 de febrero de 2013

Fiesta vintage de antifaces

Antifaz de bizcocho con fondant de chocolate blanco


Y otra vez..... ¡Fiesta!! ¿No os decía yo que siempre hay un motivo de celebración? Pues ahora le toca el turno al ¡Carnaval!

Mi propuesta es una fiesta vintage en la que todos los invitados deben llevar antifaz. Todo ambientado a comienzos del siglo XX. Ellas con vestidos elegantes, de corte largo y telas con mucha caída, un tanto cargados de encaje y ellos con chaqué y pajarita.

Y para sorpresa de los invitados, junto a las copas de champagne y cocktails, propongo ofrecer unos antifaces dulces e irresistibles como éstos.





El secreto de esta exquisitez está en la base, que está hecha con masa de bizcocho, como la de los cakepops con crema de mantequilla; y la cobertura, cuyo secreto es el fondant de chocolate blanco con un acabado brillo.





Y lo mejor es... como casi siempre.... lo sencillamente sencillo que resulta prepararlos. La masa de bizcocho la podéis preparar la víspera y la decoración unas cuantas horas antes de la fiesta. Así las únicas perlitas de las que os tendréis que preocupar en el último momento serán las propias de vuestro disfraz porque de la parte dulce os podréis desentender mucho antes.





Yo he utilizado fondant de chocolate blanco, glaseado color crema, que he conseguido con colorante en gel, y perlitas doradas grandes y pequeñas. Sobra decir que la decoración, está abierta a la imaginación y que las posibilidades son tantas como ideas se os ocurran.

Ahora que cada uno se cubra la cara con su antifaz, que favorecerá a crear ese ambiente divertido y misterioso en el que todos los invitados están intrigados por descubrir la identidad de cada uno de los asistentes...





¡Que disfrutéis!!

Bss.
Miss Sweet
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